Duomo – Catedral de Milán

Catedral de Milán

Duomo

El Duomo es el símbolo y uno de los puntos de partida para conocer la ciudad de Milán.

Iniciada en 1386 y finalizada 501 años más tarde, en 1887, el Duomo se ha convertido en una de las catedrales más bellas del mundo y en la segunda más grande en tamaño (sólo superada por la Catedral de Sevilla) que atrae a miles de turistas cada año.

Situada en la plaza central de la ciudad, posee una altura de 157 metros y una capacidad para albergar a 40.000 personas. De estilo claramente gótico aunque también añade estilos arquitectónicos renacentistas y neoclásicos.
Cuenta con 2245 estatuas, siendo de entre todas ellas la más querida, la estatua dorada de la Madonnina de Perego (Virgencita de Perego), que vigila en la aguja mayor desde 1744.

Si el exterior del Duomo es majestuoso y asombroso, el interior no le va a la zaga, ya que incluye una enorme cantidad de monumentos e ilustraciones. Cuenta también con una azotea abierta para los turistas. Si vais a subir, es recomendable utilizar los ascensores exteriores en lugar de subir los 158 escalones.

La mejor época para visitar el Duomo es en verano, cuando los ventanales proyectan un caleidoscopio de colores hacia el interior, impregnando a la catedral de una belleza descomunal.

En el interior, es aconsejable explorar la cámara octogonal subterránea, donde se encuentran los restos de San Carlos de Borromeo y el erario adyacente.
El museo del Duomo está justo al lado y también merece la pena.

Horarios y precios

El horario de visitas al Duomo es de lunes a Domingo de 7 a 19 horas.
La entrada es gratuita salvo para visitar el erario y la azotea donde cobran una pequeña cantidad.

Cómo llegar al Duomo

La forma más rápida es tomar el metro y bajar en la parada del mismo nombre “Duomo” ubicada a escasos metros de la plaza y de la catedral.